Claves para entender una agresión
Hoy Donald Trump y sus cómplices, como Jenniffer González, son criminales de guerra



Daniel Nina
(San Juan, 1:00 p.m.) En una lectura sencilla del Derecho Internacional Público, quien secuestra a un no nacional y lo extrae de un país, así como quien mata a poblaciones civiles indefensas, son acciones catalogadas como crímenes de guerra. Hasta ayer, hay dos personas secuestradas, 40 personas asesinadas, incluyendo todo el equipo de seguridad del presidente venezolano Nicolás Maduro.
Por lo que lo sucedido ayer 3 de enero de 2026 en Venezuela debe ser visto como un acto en violación al ordenamiento internacional que prohíbe ciertas acciones. Esos que violan dicho ordenamiento, como Donald Trump y sus cómplices regionales como Jenniffer González (Puerto Rico), Luis Abinader (República Dominicana) o Kamla Susheila Persad-Bissessa (Trinidad y Tobago) son todas y todos, criminales de guerra.
Ahora bien, esto solo explica una parte de lo sucedido ayer. Es importante tomar conciencia que todo medio noticioso, siempre es ideológico. Por lo cual, toda verdad corresponde a la línea editorial que cada medio desee impulsar. A esto se suma las tendencias mediáticas que las establecen, o el capital o los estados. En esta medida, como ejemplo en el día de ayer, a eso de las 6am, un influenciador venezolano comenzó la narrativa que Maduro y su equipo habían sido infiltrados por el ejercito de los EE.UU. Ya a las 8am de ayer, la CIA emitió un comunicado, indicando que ellos tenían infiltrados a todos en Venezuela. Esto es un bulo o noticia falsa. Pero se convirtió en una narrativa que inclusive algunos sectores de Puerto Rico la han estado repitiendo.
Mientras esto pasa, lo importante es escuchar lo que dice el propio gobierno de Venezuela y en particular sus portavoces. En el día de hoy, la diputada Tania Díaz, ofreció una conferencia de prensa en la cual explicó parte de lo que había pasado ayer, como también, la nueva lucha por liberar a Nicolás Maduro y su esposa, Cilia Flores. En ningún momento hablaron de traición. Inclusive, ante tantos rumores falso, ayer la prensa Rusa, como hoy el propio jefe del ejercito venezolano, Vladimir Padrino López, informaron que la seguridad personal del presidente había sido asesinada. En otras palabras, la narrativa real habla de crímenes de guerra, pues esos soldados estaban trabajando y no agrediendo a ningún país, para ser intervenidos por los EE.UU.
En este momento, entran en juegos las memorias históricas. Los EE.UU. tiene dos importantes memorias colectivas. Por un lado, el sufrimiento de la Guerra Civil americana, lo cual los posiciona a pensar siempre si vale la pena morir por un ideal. Mientras por otro lado, tienen una larga historia de intervenir en otros países y de “extraer” a sus presidentes. Lo que pasó ayer no es nuevo, llevamos mas de un siglo en ese trajín.
Pero, la memoria del pueblo venezolano también tiene sus propias memorias colectivas. Una de ella, la figura del padre de la patria y libertador de América, Simón Bolívar. Por otro lado tiene una lagar memoria colectiva de enfrentarse a los EE.UU. En el 2002, la CIA organizó un golpe de estado contra Hugo Chávez, el cual fue ejecutado, pese a que el presidente logró sobrevivir el evento y ser restituido.
Lo que pasó ayer simplemente consumó el arresto con vida de Nicolas Maduro y su esposa, Cilia Flores. Distinto al 2016, cuando unos drones intentaron asesinarlo, en este momento no quieren asesinarlo. Todo indica que lo que Donald Trump quiere es negociar.
Hoy todo indica que Trump y sus cómplices, todos criminales de guerra, desean negociar con la Venezuela de Hugo Chaves. Lo que quieren es acceso al petróleo a cambio de normalización de las relaciones. Posiblemente, como ya ha indicado la prensa americana, viene un indulto expreso a Maduro, a cambio de que otro grupo sigua dirigiendo Venezuela. El pragmatismo irracional de Trump nunca desaparece.
Para mí lo que diga o haga Trump es lo menos importante. Lo importante es nuestra solidaridad con el pueblo y gobierno de Venezuela. No debemos participar en narrativas coloniales y neocoloniales, y a firmar que Maduro y Flores deben ser liberados y restituidos a su puesto y que el Caribe y América Latina es una zona de paz desde el 2014. Pensemos.
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