Encuentro con Hostos en Madrid
Otras figuras nuestramericanas son honradas en ese parque, como el gran poeta peruano César Vallejo, la prominente monja mexicana Sor Juana Inés de la Cruz y el dirigente independentista dominicano Juan Pablo Duarte y Diez. Y otra –que no podía faltar, ni siquiera en la madrastra patria– el Libertador Simón Bolívar.

Por Julio A. Muriente Pérez
En la tarde del domingo 5 de abril de 2026 visité el Parque del Este de Madrid, junto a mi apreciado amigo y compañero madrileño René, dirigente de la Izquierda Castellana (IC) con quien en el pasado he coincidido en diversos eventos internacionales y a quien alguna vez bauticé –así fue– como latinoamericano y caribeño en las aguas del lago Titicaca. René había descubierto que, entre los numerosos monumentos a figuras latinoamericanas y caribeñas ubicadas en aquel extenso parque pasivo, hay un busto en honor a Eugenio María de Hostos. Me quiso llevar hasta allí, como si así quisiera brindarnos un homenaje a mí, al MINH y a todos los boricuas. Otras figuras nuestramericanas son honradas en ese parque, como el gran poeta peruano César Vallejo, la prominente monja mexicana Sor Juana Inés de la Cruz y el dirigente independentista dominicano Juan Pablo Duarte y Diez. Y otra –que no podía faltar, ni siquiera en la madrastra patria– el Libertador Simón Bolívar.
El texto de las dos placas que acompañan el busto de Hostos dice lo siguiente: A Hostos, Prócer Puertorriqueño, Gran Reformador Escolar y Maestro Integral de América
La Casa de Puerto Rico en España 19-XI-80
Colaboración del Pueblo de Mayagüez
Secretaría de Estado de Educación (República Dominicana)
Ministerio de Cultura (España)
La fecha grabada, hace casi 46 años –19 de noviembre de 1980–, corresponde al aniversario 488 del inicio de la conquista de Puerto Rico, entonces Boriquén, por la corona española –19 de noviembre de 1493–. La Casa de Puerto Rico en España eligió la fecha hispanófila por excelencia en lo que tiene que ver con nuestro País, para homenajear al patriota y subversivo Eugenio María de Hostos. Pudo haber escogido el 11 de enero, día de su natalicio, pero optó por una fecha que le congraciaría con la oficialidad española.
No sé si dicha Casa aún existe y a qué se ha dedicado durante los pasados años. Ese domingo de paseo primaveral coincidía casi con la antevíspera del aniversario 199 del natalicio del Padre de la Patria, Ramón Emeterio Betances –8 de abril–; para quien, a qué dudar, no hay monumentos ni recuerdos en este predio hermoso. Betances ha querido ser condenado al ostracismo y al olvido, aquí y allá. Es lo que han pretendido infructuosamente los enemigos de la Nación: borrarlo de nuestra historia. Justamente, ello valida su pertinencia maravillosa y su razón de ser indispensable en nuestros días. Contra todos los designios perversos, Betances es omnipresente en nuestras vidas como Pueblo y Nación. Una vez más, pude constatar la manera desenfadada en que la tan valiosa vida y obra de Hostos pretende ser manipulada, adulterada y achicada por la historia oficial. Basta leer lo que está escrito en esos mármoles. Han querido reducir su vida comprometida con la libertad de Puerto Rico, Cuba y América Latina a la de un mero reformador escolar y un ¿maestro integral de América? Se disminuye allí a Hostos a la categoría de prócer, en minúsculas. Un prócer colonial. Ha de quedar meridianamente claro que los atributos del gran Mayagüezano –intelectual, ensayista, novelista, educador, sociólogo, filósofo– adquieren un sentido trascendental, primero que todo, porque este Patriota Puertorriqueño se distinguió de manera excepcional como un luchador revolucionario por la abolición de la esclavitud negra, por la independencia de su Patria y de Cuba y por la unidad de las Antillas y América Latina. Cuanto Hostos hizo y cuanto fue, estuvo inspirado en su profundo e insobornable compromiso con la libertad de nuestros pueblos, lo que le ha merecido el título honroso de Ciudadano de América.
Eugenio María de Hostos es un Prócer Puertorriqueño, Antillano, Latinoamericano y Universal, a la altura de los Próceres de Nuestra América y el Mundo, que son recordados y distinguidos en el Parque del Este de Madrid. Hoy le reivindicamos.
Honra y gloria a nuestro Hostos, Maestro, Revolucionario y Compañero, presente hoy como ayer en la lucha inconclusa, que no cesa, por la libertad y la felicidad de nuestros Pueblos.
Descubre más desde Nueva Pensamiento Crítico
Suscríbete y recibe las últimas entradas en tu correo electrónico.
































