El escritor Javier Cercas analiza el rol de la literatura en la vida moderna: “Es un antídoto contra el fanatismo, la intolerancia y el sectarismo”
El reconocido autor español estuvo de visita en Puerto Rico durante el Congreso Internacional de Escritores



Periodista de Entretenimientovictor.ramos@gfrmedia.com
Durante años, Javier Cercas escribió novelas que apenas encontraban lectores. Antes del fenómeno editorial que representó “Soldados de Salamina”, el autor español asegura que su círculo de lectura se reducía prácticamente a su familia.
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“A mí solo me leía mi madre y algunas de mis hermanas, y mi padre”, recordó durante una entrevista en la que reflexionó sobre literatura, memoria histórica, fe y periodismo.
Todo cambió en 2001 con la publicación de ese libro, novela que no solo se convirtió en un éxito internacional, sino también en uno de los libros más influyentes de la literatura española contemporánea. Cercas confesó que ni siquiera su editorial anticipaba lo que ocurriría con el texto.
“Cuando mi editora leyó el libro, me dijo que iban a publicar 6,000 ejemplares, y yo pensé: ‘esta mujer se ha vuelto loca’. Me sentí Ernest Hemingway”, comentó. La novela terminó vendiendo millones de copias y provocó una ola de nuevas obras sobre la Guerra Civil española.
Sin embargo, Cercas insiste en que el éxito del libro no se debió únicamente al interés por ese episodio histórico. Para él, la novela proponía una nueva manera de entender la relación con el pasado.
“Lo que planteaba era una nueva forma de aproximarse al pasado, no a la Guerra Civil ni al pasado español, sino al pasado como una dimensión del presente sin la cual el presente está mutilado”, explicó. “Tendemos a creer que el pasado ya pasó, que es irrelevante para el presente, pero no es así”.
Esa preocupación por la memoria histórica continúa atravesando gran parte de su obra. Según el escritor, todas las sociedades enfrentan dificultades para lidiar con sus heridas colectivas y la única manera responsable de hacerlo es confrontarlas directamente.
“Hay que mirarlo de frente, conocerlo en toda su complejidad, con todos sus matices, con todas sus amarguras, dolores y horrores”, sostuvo. “Entenderlo no significa justificarlo, significa darnos instrumentos para que no se vuelva a repetir”. Para Cercas, la literatura cumple precisamente esa función, complejizar la realidad y resistirse a las visiones simplistas o polarizadas del mundo.
“La literatura es el lugar de la complejidad, de las ambigüedades y las contradicciones. La gran literatura muestra la imposibilidad de reducir lo real a esquemas prefijados”, afirmó. “Es un antídoto contra el fanatismo, la intolerancia y el sectarismo”.
El autor también rechazó la idea de que la humanidad atraviesa hoy un momento especialmente oscuro en términos de convivencia. “Los seres humanos nunca hemos sido razonables ni tolerantes. Siempre hemos sido violentos, sectarios y racistas. Pensar que hoy estamos peor que hace un milenio es no saber lo que pasaba hace un milenio”, dijo.
Durante la conversación, Cercas habló además sobre su más reciente libro, centrado en la figura del papa Francisco, titulado “El loco de Dios en el fin del mundo”. El escritor explicó que la obra nace de una inquietud profundamente personal relacionada con la fe perdida y con una pregunta que quería responderle a su madre.

“Este libro trata de un loco sin Dios, yo, que va en busca del loco de Dios”, expresó sobre el pontífice argentino. El viaje lo llevó hasta Mongolia para formularle al papa una interrogante sencilla y, al mismo tiempo, imposible: ‘¿Mi madre va a ver a mi padre después de la muerte?’”.
Cercas confesó que perdió la fe hace muchos años y considera imposible recuperarla fácilmente. “La fe no es voluntaria”, aseguró. “La tienes o no la tienes”. Citando a la escritora Flannery O’Connor, añadió que “tener fe es mucho más difícil que no tenerla”.
El novelista también abordó el papel del periodismo en un contexto marcado por la desinformación y el descrédito de la verdad. A su juicio, la mentira siempre ha sido utilizada por el poder, pero hoy posee una capacidad de difusión sin precedentes.
“Ya no basta con contar la verdad. Además hay que desmentir las mentiras, y eso es más complicado”, afirmó. Como ejemplo mencionó a Donald Trump, a quien describió como símbolo del “descrédito absoluto de la verdad”.
Para Cercas, la defensa de la verdad se ha convertido en una responsabilidad colectiva, aunque considera que los periodistas ocupan un lugar central en esa tarea. Ese, precisamente, es uno de los puntos principales de su libro más reciente, “El periódico de la democracia”, una colección de ensayos en el marco del 50 aniversario del periódico El País. “Eso es lo que nos jugamos: ser esclavos o ser libres”, concluyó. “Y los periodistas estáis en primera fila de combate”.PUBLICIDAD
El autor español estuvo de visita en Puerto Rico durante el Congreso Internacional de Escritores, celebrado en Caguas en el mes de abril.PUBLICIDAD
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Víctor Ramos Rosadovictor.ramos@gfrmedia.com
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