Los factores de peso que explican los resultados de las presidenciales de Colombia



Las elecciones de este domingo aún no están oficialmente selladas: quedan impugnaciones masivas y denuncias por evaluar. Una vez finalizado el conteo, falta que la institucionalidad fije una posición y un ganador definitivo. Sin embargo, las tendencias que todos han admitido permiten ir develando las claves de este resultado, todavía parcial.
1.- No hubo voto de castigo
El resultado permite admitir que no hubo un voto de castigo contra el gobierno del presidente Gustavo Petro; todo lo contrario. A diferencia de lo que suele ocurrir debido a la erosión de una gestión bajo fuego constante del aparataje legislativo, mediático, jurídico y geopolítico de la derecha, el gobierno de Petro, en cierta forma, sale fortalecido.
El candidato del Pacto Histórico (PH), Iván Cepeda, logró expandir la base histórica, obteniendo más de un 1,3 millones de votos adicionales respecto a los alcanzados por Petro en la segunda vuelta de 2022. Los escándalos, intentos de juicio político y el bloqueo parlamentario que paralizó casi todas las iniciativas del Ejecutivo no generaron desafiliación en el movimiento progresista, sino una notable consolidación que, sin embargo, resultó insuficiente frente al crecimiento del adversario.
Queda contemplar que en sectores urbanos, como el caso de Bogotá, el Pacto Histórico no pudo mantener la votación anterior y esto puede explicarse más por otras razones.
2.- La derecha creció: ¿por qué?
En comparación con el candidato derechista Rodolfo Hernández en 2022, Abelardo de la Espriella (Defensores de la Patria) aumentó la votación en más de dos millones de votos. Este es el dato macro clave, explicado principalmente por la cualificación del discurso del candidato y su capacidad para surfear la ola geopolítica. A diferencia de Hernández, quien centró su narrativa exclusivamente en contra de los políticos tradicionales, De la Espriella logró combinar otros elementos fundamentales.
Los escándalos, intentos de juicio político y el bloqueo parlamentario que paralizó casi todas las iniciativas del Ejecutivo no generaron desafiliación en el movimiento progresista, sino una notable consolidación.
Por un lado, operó una relación dinámica entre lo pragmático y lo ideológico. Contrario a la propuesta desideologizada de Rodolfo, De la Espriella inyectó un fuerte componente doctrinario que movilizó y decantó a sectores clave. Un ejemplo determinante fue el voto en el exterior, donde duplicó los registros de 2022 y obtuvo una ventaja neta que equivale al 70% de la diferencia nacional —dinámica muy similar a la experiencia peruana con Keiko Fujimori—. Utilizó la confrontación ideológica como el cemento para articular a sectores que no se sentían convocados por el discurso puramente antipolítico sino sobre todo por la afiliación en política exterior.
El otro elemento es el performativo. El electorado está habituado a liderazgos antipolíticos, pero De la Espriella construyó un perfil ofensivo que se autopropone como un coloso de tremenda voluntad política. Esto contrastó radicalmente con la candidatura de Hernández en 2022, un hombre envejecido cuyo paso por la política limitaba su novedad y carecía de una estética juvenil y enérgica.
El tercer factor radica en el perfil de Iván Cepeda. Si bien consolidó y expandió la votación global del Pacto Histórico, en varias regiones periféricas, tradicionalmente progresistas, la participación cayó respecto a 2022. La izquierda mantuvo márgenes mayoritarios en los porcentajes locales, pero la movilización decreció, visualizándose una curva abstencionista al alza que estrechó la brecha nacional en favor de la derecha. Solo por nombrar algunos ejemplos, en el Atlántico, Petro alcanzó el 67 % en la segunda vuelta de 2022, mientras que Cepeda cayó al 54 %; en Magdalena, el Pacto Histórico pasó del 60 % al 52 %.
La explicación puede estar en el perfil marcadamente urbano, intelectual y riguroso de Cepeda en territorios que suelen votar por entusiasmo, buscando candidatos que se igualen a la gente, salgan de los despachos o bibliotecas y desplieguen un discurso menos centrado en la denuncia jurídica y más enfocado en el empoderamiento popular. La falta de un candidato que bailara, hablara de forma llana y abandonara los escenarios solemnes impidió entusiasmar lo suficiente a las bases para frenar el avance de la derecha. Un fenómeno similar ocurrió en Cauca y Nariño, donde el repliegue de la participación también se asocia al desgaste territorial de la «paz total» de Petro, que no logró mitigar la violencia en esas regiones.
3.- El contexto internacional
Finalmente, el entorno regional fue decisivo. El explícito respaldo del presidente de EE.UU., Donald Trump, a De la Espriella, y la sintonía del candidato con la ola de la derecha radical en el continente jugaron a su favor. Las fórmulas de la izquierda y centroizquierda han venido cediendo terreno en la región frente a opciones de derecha radical que se imponen con discursos polarizantes. Colombia parece no ser la excepción. Si bien el trumpismo encuentra resistencias internas en diversos territorios de EE.UU., sería absurdo desconocer que su influencia avanza con fuerza en América Latina.

«Se apresuran hoy a darse por ganadores»: Petro llama a dar una «nueva batalla por la democracia»
De la Espriella supo leer esta coyuntura y surfear la ola radical, mientras que sus adversarios políticos no midieron la dimensión del fenómeno. La respuesta del Pacto Histórico se limitó a la denuncia institucional y a la señalización de ilegalidades, descuidando el terreno del carisma y la conexión emocional, un factor que terminó pesando en el resultado final. La izquierda perdió la iniciativa frente a la magnitud de las propuestas incorrectas de la derecha.
Así las cosas, aunque no hay un veredicto definitivo ni un presidente electo proclamado, las tendencias que el propio candidato progresista ha reconocido permiten ir infiriendo algunas de las causas que están generando este escenario político que no se circunscribe únicamente a Colombia sino a toda la región.
Las declaraciones y opiniones expresadas en este artículo son de exclusiva responsabilidad de su autor y no representan necesariamente el punto de vista de RT.
«Lo apoyé y ganó las elecciones»: Trump se atribuye el triunfo de De la Espriella en Colombia
Previamente, el mandatario le extendió un mensaje público de felicitación, pese a que todavía no ha concluido el escrutinio oficial y están pendientes las impugnaciones y reclamos interpuestos por el oficialismo.

El presidente estadounidense, Donald Trump, se atribuyó este lunes la victoria del ultraderechista Abelardo de la Espriella en los comicios presidenciales que se celebraron en la víspera en Colombia, al afirmar que logró imponerse gracias a su respaldo, pese a que aún no se han anunciado los resultados oficiales.
«Lo apoyé. Estaba en el décimo lugar. Lo apoyé y ganó las elecciones«, sostuvo el mandatario en una interacción con la prensa.
De acuerdo con datos de la Registraduría colombiana, De la Espriella lidera el conteo preliminar, al computar 49,6 % de los votos, frente al 48,7 alcanzado por el candidato de la izquierda, Iván Cepeda Castro. La diferencia es de solo 250.830 sufragios de entre más de 25,6 millones emitidos.

El mensaje de Cepeda a De la Espriella: «No nos asustan ni sus rugidos ni sus alaridos»
Asimismo, aunque el político ultraconservador se autoproclamó ganador, no se trata del resultado definitivo, que solo se conocerá tras el escrutinio oficial y la resolución de las impugnaciones y reclamos interpuestos por la coalición de Cepeda Castro.
Pese a ello, Trump se aprestó a felicitar a su aliado a través de un mensaje publicado en Truth Social: «Felicitaciones a ‘El Tigre’ Abelardo de la Espriella. Fue un gran honor para mí apoyarlo y espero trabajar juntos para construir una relación poderosa entre Colombia y EE.UU.».
El inquilino de la Casa Blanca había ya expresado favoritismo por De la Espriella, lo que le valió cuestionamientos por parte del presidente colombiano, Gustavo Petro, que lo acusó de injerir en el proceso electoral.
Bufete, narcos y paramilitares: qué está detrás de la fortuna de Abelardo de la Espriella
El candidato presidencial, que se ha vendido como una marca personal, pregona su gusto por el lujo en sus plataformas sociales.

«Un millonario que se hizo a sí mismo». Esta pareciera ser la definición mediática del candidato presidencial Abelardo de la Espriella, que encabeza la segunda vuelta electoral en Colombia, según los resultados del preconteo.
Y es que el abogado de 47 años, representante del ala más conservadora de la política colombiana, ha sido catalogado por los grandes medios como un exitoso hombre de mundo que construyó palmo a palmo su fortuna entre Colombia, EE.UU. e Italia.
De la Espriella pareciera encajar a la perfección con esa élite de superricos que se vinculan públicamente con la política, a través de su influencia en distintos gobiernos, y que tienen como tótem al presidente estadounidense, Donald Trump.
Y es que, según algunos cálculos, su fortuna podría ascender a 10 millones de dólares, recogen medios locales.

La imagen que se ha creado del líder del movimiento Defensores por la Patria ha sido la de un jurista exitoso dueño de la firma De La Espriella Lawyers, creada en 2002. Sin embargo, parte de ese reconocimiento ha sido por la defensa de controvertidos personajes ligados al narcotráfico, al paramilitarismo y al empresariado corrupto.
El jurista de casos turbios
Con su bufete de abogados, De la Espriella se vinculó en la defensa de casos de corrupción, apropiación de bienes públicos y paramilitarismo.
Uno de sus clientes fue David Murcia Guzmán, un empresario acusado por lavado de activos y esquemas piramidales, que cumplió pena en EE.UU. y que fue devuelto a Colombia, donde lo condenaron en 2019 a 22 años de cárcel, refiere Casa Macondo.
También fue defensor de los primos Manuel, Miguel y Guido Nule, condenados por peculado y por el manejo irregular de contratos de obras públicas en Bogotá por aproximadamente 48 millones de dólares.
El candidato, cuyo nexo personal y político con el expresidente Álvaro Uribe es público, también fue abogado del exsenador Jorge Visbal Martelo, quien tuvo vínculos con las Autodefensas Unidas de Colombia (AUC) y con su líder, Carlos Castaño Gil, según la condena de la Corte Suprema de Justicia.

Mientras De la Espriella estuvo al frente de la controvertida Fundación Iniciativas por la Paz (Fipaz), que ha sido señalada de tener relación con el paramilitarismo usando como mampara el proceso de paz, defendió a Diego Fernando Murillo, alias ‘Don Berna’, jefe de las AUC y de la Oficina de Envigado, una organización narcocriminal que se asentó en Medellín durante los años 80 y 90.
El emprendedor
Colombia es considerado uno de los países más emprendedores del mundo, y el primero en América Latina, según Global Entrepreneurship Monitor (GEM). Esto ocurre a pesar de la precarización laboral que genera crear ‘startups’ difíciles de sostener a largo plazo, como alternativas a los empleos formales.
De la Espriella, que opera como una marca personal de emprendimientos, se ha posicionado en la opinión pública como un sibarita con gustos caros y refinados, recoge Las Dos Orillas. Esta imagen de hombre apasionado por la dolce vita está sustentada en sus raíces italianas, a las que también les ha sacado provecho monetario.
Su página web ‘De la Espriella Style’ tiene como público meta a «los amantes de la dolce vita» y a «los apasionados por aprender y disfrutar de las maravillas de una vida llena de style«.

En el catálogo de productos ofrece una marca de vino llamada Fratellone, que cuesta 55 dólares la botella; un ron de 18 años de añejamiento denominado Defensor, que vale 100 dólares por unidad; ropa, libros, café y hasta discos donde interpreta ‘O sole mio’ y ‘Volare’.
«Conquistó el éxito y la fama siendo muy joven, pero en su espíritu creador renacentista, bullía el artista, el cantante, el intérprete«, dice su portal web.
Las empresas
Un trabajo periodístico de La Silla Vacía determinó que existen 35 empresas entre Colombia, Panamá y EE.UU. con las que De la Espriella «tiene relación vigente o muy reciente». De ese grupo, 15 se relacionarían directamente con él.

Escrutinio, impugnaciones y toma de posesión: ¿qué pasará con las presidenciales en Colombia?
La diversificación es amplia. El candidato presidencial se maneja en la ganadería, los bienes raíces, las actividades inmobiliarias y el comercio de sus productos de lujo.
Del mismo modo, el citado medio halló que el abogado tendría unas 19 propiedades en su país, que habrían sido adquiridas entre cinco y diez años atrás, cuando su vida profesional se centraba en la defensa de controvertidos personajes.
Sus bienes también estarían situados en La Florida (EE.UU.), donde ha registrado por lo menos 14 empresas, de las cuales seis están inactivas.
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