EEUU lanza una nueva oleada de ataques sobre Irán tras las amenazas de Trump “en represalia por las bombas en Ormuz”

El Ejército de EEUU anuncia nuevos ataques, después de que el presidente de EEUU diera por amortizada la frágil tregua: “Esto es en represalia por el ataque con bombas perpetrado ayer por Irán contra unos barcos. Si vuelve a ocurrir, ¡la cosa se pondrá mucho peor!”

El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, en la cumbre de la OTAN en Ankara, Turquía, el 8 de julio de 2026 . EFE/EPA/FILIP SINGER / POOL

Andrés Gil

Corresponsal en Washington —

8 de julio de 2026 22:38 h

Actualizado el 08/07/2026 23:54 h

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Nuevos ataques de EEUU sobre Irán. El Ejército estadounidense ha anunciado este miércoles que “ha comenzado a llevar a cabo nuevos ataques contra Irán con el fin de mermar aún más su capacidad para amenazar la libertad de navegación en el estrecho de Ormuz”.

“Estados Unidos responsabiliza a Irán de la reciente agresión injustificada contra la navegación mercante y las tripulaciones civiles que navegan libremente por una vía navegable internacional de vital importancia”, afirma el Comando Central estadounidense.

Los ataques llegan después de que el presidente de EEUU, Donald Trump, afirmara que los recientes ataques iraníes contra buques en el estrecho de Ormuz suponían el fin del alto el fuego. Y se producen también apenas un día después de que el ejército estadounidense atacara diversas instalaciones militares y portuarias este pasado martes.

Después de los ataques, Trump ha dicho: “Esto es en represalia por el ataque con bombas perpetrado ayer por Irán contra unos barcos. Si vuelve a ocurrir, ¡la cosa se pondrá mucho peor!”

Truth Social de Trump sobre Irán.
Truth Social de Trump sobre Irán.

Los medios de comunicación estatales iraníes informaron de explosiones, entre otras, en la ciudad portuaria de Bandar Abbas, situada en el estrecho, y en Sirik, otra ciudad costera del sur, informa AP.

A primera hora del día, Trump afirmó que EEUU “probablemente volvería a golpear con fuerza esta noche” y añadió que los enfrentamientos no darían lugar a una acción militar “a largo plazo”.

“Todo lo que ocurra va a suceder muy rápido”, dijo Trump, aunque también sugirió que el ejército estadounidense podría “simplemente rematar la faena”.

Un día después del intercambio de ataques contra objetivos militares iraníes y estadounidenses, Trump también reanudó sus amenazas de atacar la infraestructura civil de Irán, incluidas las centrales eléctricas y las plantas desalinizadoras, y de apoderarse del centro de producción petrolera de la isla de Kharg.

En declaraciones en la cumbre de la OTAN en Ankara, Turquía, Trump afirmó que los ataques son una represalia continuada por los ataques iraníes contra buques mercantes en el estrecho de Ormuz.

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“Se están comportando muy mal”, dijo refiriéndose a Irán, acusando al país de lanzar drones y un misil contra los buques. Después de que tres petroleros fueran alcanzados el martes, EEUU lanzó ataques contra Irán, y las fuerzas iraníes respondieron atacando instalaciones militares estadounidenses en el Golfo Pérsico.Un Irán envalentonado busca mantener el control del estrecho de Ormuz frente a los ataques y las amenazas de TrumpUn Irán envalentonado busca mantener el control del estrecho de Ormuz frente a los ataques y las amenazas de Trump

Irán ha afirmado que el acuerdo de alto el fuego provisional le otorga el derecho a gestionar el tráfico a través del estrecho. El presidente del Parlamento, Mohammad Bagher Qalibaf, negociador clave en las conversaciones para poner fin de forma permanente a la guerra, se mostró desafiante en una publicación en X: “La era de la intimidación y la extorsión ha terminado. No lleva a ninguna parte. No nos rendiremos”.

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Detrás de la marea humana por Jamenei: qué revela el funeral masivo sobre el apoyo popular al régimen en Irán

Una multitud rodea el cortejo fúnebre que transporta los ataúdes del líder supremo iraní asesinado, Alí Jamenei, y de miembros de su familia durante en Teherán.
Una multitud rodea el cortejo fúnebre que transporta los ataúdes del líder supremo iraní asesinado, Alí Jamenei, y de miembros de su familia durante en Teherán. Europa Press / Oficina del Líder Supremo de Irán

Patrick Wintour

Teherán —

7 de julio de 2026 22:07 h

Actualizado el 08/07/2026 12:32 h

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A medida que el funeral multifuncional del antiguo líder supremo de Irán, Alí Jamenei, se ha trasladado a la mezquita de Jamkaran, en la ciudad santa de Qom, y posteriormente a Nayaf, en Irak, los dirigentes iraníes sopesan el mandato que les habían otorgado los millones de personas que se han echado a las calles de Teherán durante los últimos tres días.Multitudes se congregan en Teherán al comenzar el funeral de seis días por el ayatolá JameneiMultitudes se congregan en Teherán al comenzar el funeral de seis días por el ayatolá Jamenei

Algunos aclaman el momento como un referéndum callejero que muestra apoyo al establishment clerical, y piden que se intensifique la estrategia de confrontación con Occidente. Otros afirman que se trata más bien de un orgullo nacional más amplio, condicionado al cumplimiento de las demandas de cambio y al fin de la guerra.

En general, fuentes gubernamentales consideran que han logrado organizar con éxito muestras masivas de apoyo, sin desórdenes ni indicios de manipulación coercitiva, algo que los medios de comunicación occidentales —a los que se ha permitido entrar en Irán para la ocasión junto con personas influyentes de las redes sociales— no han podido pasar por alto.

Lo mismo parecía ocurrir en Qom, donde el cuerpo de Jamenei fue trasladado en helicóptero y la mezquita de Jamkaran se llenó por completo siete horas antes de que comenzaran las oraciones matutinas. La oración fue recitada con voz entrecortada por el ayatolá Javadi Amoli, un destacado filósofo conservador iraní.

Ha comenzado el inevitable juego de las cifras en torno a la asistencia al funeral. Las estimaciones para la etapa de Teherán oscilan entre 350.000 y 35 millones, lo que confirma la tendencia de la humanidad a ver lo que quiere ver. El Financial Times, para satisfacción del Gobierno, informa de que asistieron hasta 12 millones de personas. Como mínimo, la afluencia en Teherán fue comparable a la del funeral del primer líder supremo de Irán, Ruhollah Jomeini, en 1989, cuando entre cinco y siete millones de personas, de una población de 53 millones, salieron a las calles.

“Una base social real”

Sin duda, los sucesivos pasos en falso, las dificultades económicas y la represión política durante los 36 años de mandato de Jamenei han minado la base de apoyo del régimen. Pero es erróneo tratar a los participantes en la procesión como “bots” con forma humana o como personas sin recursos que necesitan un bocadillo gratis. Muchos de ellos tienen un alto nivel de formación y han querido mostrar su oposición a lo que consideran el asesinato extrajudicial de su líder, independientemente de sus opiniones generales sobre el régimen.

Mohammad Ali Kadivar, profesor asociado de relaciones internacionales en el Boston College, una universidad de investigación de Massachusetts, indica que el funeral puede entenderse mejor como lo que él denomina “un episodio importante de movilización impulsada por el Estado”.

Los funerales, las conmemoraciones y las concentraciones en tiempos de guerra demuestran que la presencia del régimen en las calles no es simplemente impuesta desde arriba, sino que también se nutre de sectores de la población que apoyan el sistema y se consideran defensores de la revolución, del Estado y del país frente a la amenaza exterior

Mohammad Ali Kadivar — Profesor asociado de relaciones internacionales en el Boston College

“Desde 1979, la movilización impulsada por el Estado ha sido uno de los pilares fundamentales del poder del régimen”, dice. “El Estado ha construido una densa infraestructura a través de las mezquitas, la [milicia] Basij, las escuelas, las universidades, los lugares de trabajo, los medios de comunicación estatales, las organizaciones de veteranos y las redes de conmemoración de la guerra. Estas instituciones ayudan al Gobierno a organizar la participación ciudadana y a proyectar imágenes de apoyo popular en momentos críticos”.

“Las infraestructuras son solo una parte de la historia. La República Islámica también cuenta con una base social real. Esta base no representa a la mayoría de la sociedad iraní —Irán sigue profundamente dividido—, pero es numerosa, está organizada, está comprometida ideológicamente y siempre está dispuesta a movilizarse”, agrega. “Los funerales, las conmemoraciones y las concentraciones en tiempos de guerra hacen visible ese apoyo. Demuestran que la presencia del régimen en las calles no es simplemente impuesta desde arriba, sino que también se nutre de sectores de la población que apoyan el sistema y se consideran defensores de la revolución, del Estado y del país frente a la amenaza exterior”.

Reza Nasri, abogado cercano al Gobierno iraní, sostiene que las imágenes no muestran a un pueblo abatido y que confirman que Estados Unidos “nunca entendió a qué se enfrentaba” cuando entró en guerra con Irán.

“Esta ha sido una de las mayores concentraciones humanas de la Tierra”, dice. “Es una civilización que se expresa en toda su plenitud, con todo su dolor, su orgullo y su cohesión. Son millones de personas que decidieron, libre y de manera desafiante, salir a las calles para llorar la muerte de su líder a su manera”.

Asegura que la estrategia de la Administración Trump “no los radicalizó en contra de su Gobierno”. “No los vació. No generó la desesperación que Washington necesitaba. Cuatro décadas de sanciones, dos guerras en la región, presión máxima, guerra monetaria y un ministro de Defensa que amenazaba abiertamente con el envío de tropas sobre el terreno, y esto es lo que produjo: un pueblo más visiblemente unificado de lo que casi cualquier otra nación del planeta puede presumir de ser”, dice.

Miles de personas participan en el funeral del asesinado líder supremo de Irán Alí Jamenei en la mezquita Mosala de Teherán.
Miles de personas participan en el funeral del asesinado líder supremo de Irán Alí Jamenei en la mezquita Mosala de Teherán. Jaime León / EFE

En una línea similar, Hossein Rouyvaran, profesor de Ciencias Políticas de la Universidad de Teherán, señala: “El mayor problema de Occidente es que todas sus teorías son materialistas, pero lo que ocurre en Teherán va más allá del materialismo mundano. Millones de personas acuden a Teherán y duermen en las calles, lo que sugiere que existe un vínculo entre el líder y el pueblo que no es de carácter materialista”, dice.

Sostiene que la guerra ha cambiado el contrato social. Lejos de afianzar las divisiones, “aquellos que antes estaban en la oposición ahora están bajo la bandera iraní”.

¿Cohesión nacional?

Algunos aspectos de la canonización de Jamenei han rayado en lo absurdo. El ministro de Justicia, Amin Hossein Rahimi, por ejemplo, ha afirmado que el poder judicial ha sentado las bases para que los iraníes presenten demandas y denuncias ante abogados en foros nacionales e internacionales por “daños mentales y psicológicos derivados de la pérdida del líder”. El profesor Rouyvaran sostiene que las marchas legitimarán al Gobierno y le darán mayor libertad de maniobra en las negociaciones con EEUU.

Pero el Gobierno presenta fracturas y, con tanto por negociar aún —incluido el alto el fuego en Líbano, el control del estrecho de Ormuz y la supervisión del programa nuclear civil iraní—, es posible que los defensores de la confrontación se impongan. La actividad en torno al estrecho durante los últimos días, incluidos disparos dirigidos contra un buque de gas natural licuado de Qatar, sugiere que Irán no está aflojando del todo su control sobre esta vía navegable estratégica.

El ministro de Asuntos Exteriores, Abbas Araghchi —al que se vio conduciendo una moto sin casco para acudir al cortejo fúnebre— sabe que también tiene que lidiar con un tigre político en forma de demandas de venganza que resuenan en las calles. En respuesta a las habituales amenazas de Donald Trump de aniquilar a Irán en una tarde, Araghchi reconoce la importancia de la multitud.

“Millones de iraníes orgullosos se han manifestado unidos para honrar al gran ayatolá Jamenei y su legado”, ha dicho. “Ni ellos ni nuestras valientes fuerzas armadas se dejan intimidar por ninguna amenaza. El apartado 13 del memorándum de entendimiento es claro: las negociaciones sobre el acuerdo definitivo no se iniciarán si continúan las amenazas. Cumpla con lo que ha firmado”.

Autoridades iraníes e internacionales caminan frente a los ataúdes que contienen los restos del difunto líder supremo Ali Jamenei y miembros de su familia en la Gran Mezquita Imam Jomeini en Teherán.
Autoridades iraníes e internacionales caminan frente a los ataúdes que contienen los restos del difunto líder supremo Ali Jamenei y miembros de su familia en la Gran Mezquita Imam Jomeini en Teherán. Majid Saeedi / Getty Images

Abdollah Ramezanzadeh, profesor adjunto jubilado de la Facultad de Derecho y Ciencias Políticas de la Universidad de Teherán, expresa su preocupación por “los esfuerzos de la televisión estatal por montar un espectáculo con el fin de buscar venganza y rechazar la negociación y la paz”.

“Si están coordinadas y forman parte de una estrategia de guerra psicológica, está bien, pero si se trata de un proyecto deliberado de los radicales para arrastrar al país a la guerra y hacer que las negociaciones resulten ineficaces, hay que detenerlas, ya que están atacando los cimientos mismos del país”, dice.

Hesamoddin Ashna, asesor del expresidente reformista Hassan Rouhani, afirma: “Si valoramos esa presencia nacional, [entonces deberíamos] considerar a la nación unida y diversa como la titular del poder, y recurrir a la justicia y la racionalidad para ser testigos del resurgimiento de Irán una vez más”.

Algunos argumentan que, si el funeral hubiera sido una verdadera afirmación de la cohesión nacional, los expresidentes Mohammad Khatami, Mahmoud Ahmadinejad y Rouhani no habrían sido excluidos de las ceremonias.

Otro ausente ha sido Ali Asghar Hijazi, subjefe de la oficina de Jamenei y uno de los funcionarios más cercanos a él durante tres décadas. Se dice que, tras el ataque contra la residencia de Jamenei, fue uno de los que se opusieron al ascenso de su hijo, Mojtaba, como sucesor, alegando que, según el testamento de Jamenei, sus hijos no tenían derecho a entrar en política.Irán usa el Corán en los funerales de Jamenei para enviar mensajes encubiertos al Golfo mientras persevera en el control de OrmuzIrán usa el Corán en los funerales de Jamenei para enviar mensajes encubiertos al Golfo mientras persevera en el control de Ormuz

Lo único que se puede decir por ahora es que la batalla por el alma de Irán, tanto en la esfera subterránea como en las calles, está entrando en una nueva fase.

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