La Sequia: improvisación versus planificación
En la conversación que observamos en estos días sobre la situación del agua se escapan datos que ayudarían grandemente a comprender el problema de la sequía en toda su magnitud…


La Sequia: improvisación versus planificación

Juan Camacho -Ambientalista
En la conversación que observamos en estos días sobre la situación del agua se escapan datos que ayudarían grandemente a comprender el problema de la sequía en toda su magnitud. Esa ausencia de información nos lleva a la improvisación y nos limita la oportunidad de ser más resiliente ante futuros eventos de sequía y por ende reducir y mitigar posibles daños y pérdidas relacionadas a estos eventos climáticos.
Es importante destacar que en Puerto Rico han existido sequías registradas desde el año 1923, siendo la última la del 2014-16, la cual fue uno de los eventos climáticos más severos y prolongados en la historia moderna del país, afectando a más del 83% del territorio nacional y dejando millones de dólares en pérdidas agrícolas y obligando a la implantación de drásticos planes de racionamiento de agua potable.
Ese resultado indujo al gobierno a desarrollar la gran idea de conformar un comité de expertos y científicos para estudiar esa sequía y someter recomendaciones al respecto. El grupo estuvo constituido por 14 agencias (7 locales y 7 federales); un Comité Científico de 6 expertos; 4 recintos de la UPR y el interés público. En diciembre de 2016 se presentó el “Informe Sobre Sequías en Puerto Rico”, que resumió las experiencias vividas durante la sequía, las diferentes manifestaciones del fenómeno y la tarea principal del Comité: la presentación de recomendaciones tanto operacionales como normativas que se produjeron de la discusión del grupo.
Hoy, a 10 años de ese Informe, estamos en pleno proceso de una sequía sin plan predeterminado, improvisando y etiquetando el evento como un fenómeno nuevo de total dominio de la naturaleza. Pero esa no es la realidad. Ni es nuevo ni necesariamente sus causas son naturales. Es más que eso. Es la indiferencia y la exclusión con que los gobiernos atienden los problemas fundamentales del país. En el camino no solamente ignoraron las recomendaciones del Comité Científico del 2016, sino las recomendaciones del Plan del Comité de Expertos y Asesores sobre el Cambio Climático presentó en el 2024 y que todavía duerme el sueño de los justos en alguna gaveta del Capitolio. En el camino dejaron atrás la siembra de los 500,000 árboles que el DRNA tenía que haber sembrado en 5 años según la Ley 33 de 2019?…dejaron atrás el currículo que el DE iba a construir y desarrollar en las escuelas sobre el cambio climático?
La sequía no es totalmente un fenómeno natural. En nuestro país es más que eso. Es erosión, es sedimento, es la destrucción de la flora en las partes altas de las cuencas de los ríos, es la impermeabilización de las zonas de recarga, es dejar que la carbonera de Guayama contamine el acuífero de Salinas, es la aprobación de megaproyectos como Esencia, es dejar desprovista nuestra región kárstica, es la cultura del cemento y la varilla… Es momento de exigir rendición de cuentas y fijar responsabilidades.
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