La reunión entre Trump y Xi inquieta a Japón
Takaichi se reunió esta semana con el mandatario estadounidense en Nueva York para coordinar posiciones y advertir contra posibles concesiones a Pekín


En el Gobierno japonés ha causado desconcierto que Donald Trump se refiriera a China como aliada de EE.UU. durante la Segunda Guerra Mundial, informa Jiji Press. La formulación no solo apareció durante el encuentro del presidente estadounidense con Xi Jinping, sino que también quedó recogida en el balance oficial de la Casa Blanca.

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«Se trata de un intercambio entre terceros países y no voy a comentar cada detalle», dijo la primera ministra japonesa, Sanae Takaichi, este viernes sobre las palabras de Trump ante periodistas en su residencia oficial.
Al mismo tiempo, subrayó que Japón y EE.UU. lograron reconciliarse tras la guerra y hoy mantienen una relación de confianza como aliados unidos por fuertes lazos.
Solo dos días antes del encuentro con Xi, Takaichi se había reunido con el mandatario estadounidense en Nueva York para coordinar posiciones y advertir contra posibles concesiones a Pekín.
La caída de los índices de aprobación de Trump, a causa de la inflación provocada por la operación militar contra Irán, alimenta en Tokio el temor a que, de cara a las elecciones de medio mandato del próximo noviembre, el mandatario norteamericano pudiera aceptar algunas de las exigencias de China en cuestiones como Taiwán.
- La primera ministra Sanae Takaichi solicitó esta semana ante la Asamblea General de la ONU eliminar de la Carta de Naciones Unidas las cláusulas que todavía designan a los antiguos países del Eje, incluido Japón, como «Estados enemigos«.
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China destaca un «nuevo capítulo» en las relaciones con EE.UU. tras la visita de Xi Jinping
La Cancillería china ha apuntado los tres pilares sobre los que Pekín y Washington deben construir una relación estratégica de estabilidad constructiva.

El canciller de China, Wang Yi, ha afirmado en un comunicado este sábado que la reciente visita del líder de su país, Xi Jinping, a Estados Unidos por tres días ayuda a «escribir un nuevo capítulo en la historia de las relaciones» entre Pekín y Washington.
«Un importante resultado político de esta visita fue que el presidente Xi Jinping y el presidente [Donald] Trump ampliaron aún más el contenido de la nueva definición de las relaciones entre China y Estados Unidos, dejaron clara la importancia del respeto, la equidad y la reciprocidad, y acordaron construir ‘una relación estratégica de estabilidad constructiva entre China y Estados Unidos, basada en el respeto, la equidad y la reciprocidad’, proporcionando así una orientación estratégica más clara para que China y Estados Unidos exploren el camino correcto de convivencia entre grandes potencias«, dijo el ministro.

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Respeto, según explicó, significa admitir la soberanía y la integridad territorial de cada uno, los sistemas sociales y las vías de desarrollo elegidos por cada país, así como «los intereses fundamentales y las principales preocupaciones de la otra parte».
Equidad implica llevar a cabo una cooperación mutuamente beneficiosa, resolver las diferencias mediante consultas, no practicar «un juego de suma cero en el que uno gana y el otro pierde» y «no buscar una ventaja absoluta unilateral«. Reciprocidad supone que «los dos países son iguales en soberanía, sin distinción entre niveles superiores e inferiores, que no se practica la intimidación ni la prepotencia«.
El canciller recordó las palabras Xi Jinping, quien señaló que China y Estados Unidos, como dos grandes potencias, tienen la importante responsabilidad histórica de promover el desarrollo y el progreso de la humanidad.
Wang Yi destacó que los dos países «tienen realidades nacionales diferentes, por lo que es normal que existan diferencias entre ellos; algunas de estas diferencias son incluso muy agudas y muchas contradicciones son también muy complejas». «Sin embargo, gestionar adecuadamente las diferencias y contradicciones buscando puntos en común y reservando las diferencias forma parte de lo que debe caracterizar una relación estratégica de estabilidad constructiva», concluyó el jefe de la diplomacia china.
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