¡Venceremos!
N. ed.- Reproducimos un ‘texto urgente del camarada Valter Pomar’, dirigente del Partido de los Trabajadores (PT) de Brasil, escrito en la noche del domingo 4 de octubre de 2026, una vez conocidos los resultados de los comicios presidenciales.


Por Valter Pomar | 07/10/2026 | Brasil
Angustia y pánico: esos fueron, probablemente, los sentimientos predominantes entre las personas que creían en la victoria de Lula en la primera vuelta, al seguir el escrutinio la noche del domingo 4 de octubre.
Parte de este pánico deriva de la actitud irresponsable de dirigentes que no tuvieron el coraje de decir la verdad sobre la situación electoral. Verdad que incluía, entre otras cosas, la posibilidad de un “giro colombiano”.
Al final, se confirmó la segunda vuelta, pero en condiciones muy difíciles.
El resultado contrasta fuertemente con la imagen de los últimos días de campaña y con las escenas de la votación, donde el voto por Lula fue visualmente predominante.
Lo que confirma que, mientras el electorado de izquierda se expone públicamente, el de derecha muchas veces vota callado. Pero quien hizo campaña en las calles pudo percibir las señales de lo que ocurrió en la primera vuelta.
Si comparamos los resultados de la primera vuelta de 2026 con los de 2022, constatamos dos curvas: la nuestra descendente, la de ellos ascendente.
La superposición de las dos curvas forma el dibujo de una tijera. Esa tijera tiene nombre: Galípolo. O, para ser justos, “Marco Galípolo”. Pero este perjuicio causado por la política económica ya está descontado y solo podrá corregirse después de nuestra victoria en la segunda vuelta.
Dicho esto, nosotros, que teníamos la certeza de que habría segunda vuelta, también tenemos la certeza de que Lula puede ser reelegido, en la segunda vuelta, por una pequeña diferencia.
Lo venimos diciendo desde que terminó la última elección municipal, en octubre de 2024. Por lo tanto, a diferencia de quienes creían en una victoria en la primera vuelta y ahora están más que preocupados, nosotros seguimos con el mismo mantra: ¡venceremos!
Pero para que eso ocurra, es necesario, entre otras cosas, una inmediata y profunda corrección de rumbo.
En verdad, la corrección ya comenzó, por obra y gracia de la militancia y de Lula.
La militancia, frente a la desgana y la incompetencia de parte de la dirección partidaria y de la campaña, salió a las calles por su propia cuenta y riesgo.
Y Lula, en las últimas semanas, tomó varias decisiones muy acertadas, a contramano del sentido común que predominó en nuestro gobierno. Sentido común que desembocaba en una autoevaluación que podía ser estadísticamente correcta, pero que era políticamente mezquina y no contribuyó en nada a dialogar con parte del sentimiento popular.
La corrección iniciada debe tener continuidad. Para eso, la dirección nacional de la campaña y del PT debe realizar, en las próximas 48 horas, un balance político detallado del resultado electoral nacional y también del resultado en los estados.
Específicamente en este caso, el resultado dejó en evidencia que se cometieron no solo “equívocos” o “errores”, sino cagadas homéricas, por ejemplo la decisión adoptada en la disputa de los gobiernos de Rio Grande do Sul y de Rio de Janeiro, donde no tener una candidatura petista al gobierno contribuyó a la victoria de la derecha en la primera vuelta. Sin hablar de la demora en tener una candidatura a gobernador en Minas Gerais.
Que otros resultados estatales eran posibles quedó demostrado, por ejemplo, por lo ocurrido en los estados gobernados por el PT, donde destacamos la tarea de ganar en la segunda vuelta para gobernador de Rio Grande do Norte, completando el excelente resultado de la primera vuelta potiguar [gentilicio de los habitantes de ese estado].
De inmediato, podemos decir que venceremos, siempre que hagamos como decía un inglés que vivió hace 400 años: “cree en Dios y mantén la pólvora seca”. O, en la versión atea de la misma idea, venceremos si tenemos un poco de suerte y si realizamos mucho trabajo duro —¡pero mucho, de verdad!
Eso significa campaña militante 24 horas al día, 7 días a la semana, hasta las 17 h del 25 de octubre.
Prioridad para el sector social que nos dará la victoria: los trabajadores de menor salario, las mujeres, los negros y negras, la juventud y el pueblo de corazón nordestino, incluso el que habita el sudeste del país y que se abstuvo, votó blanco, nulo o incluso por el cavernícola, corrupto, fascista y miliciano candidato de la extrema derecha.
Es principalmente en ese electorado, que no votó por nadie en la primera vuelta, donde están los votos que nos llevarán a la victoria. No se debe perder tiempo buscando “ampliar apoyos” en los diferentes segmentos de la derecha.
En este punto, es decisivo recuperar el espacio de la izquierda en el estado de São Paulo, donde nuestros resultados electorales son producto de la casi inexistencia del Partido y la consiguiente ausencia de una verdadera oposición a un gobierno desastroso, amigo de los ricachones y enemigo del pueblo.
Nuestro discurso debe enfocarse en el futuro de Brasil, con reformas estructurales que cambien nuestra sociedad y nuestro lugar en el mundo, garantizando soberanía, democracia, bienestar, medio ambiente y desarrollo.
Polarización sin tregua, para derrotar al crimen, a las milicias, a Faria Lima, a los mercaderes del templo, a los feminicidas, a los racistas, a los fundamentalistas, a los negacionistas y —sobre todo— a los imperialistas, a los golpistas y a los traidores de la patria.
Trabajar para que la coordinación de la campaña y la dirección del Partido estén a la altura de la tarea. Lo que incluye prepararse para una redoblada injerencia externa y operaciones golpistas.
Y, como más vale prevenir que curar, que cada uno de nosotros cumpla con su deber, como lo hizo la Nación Petista en los últimos quince días, enrojeciendo las calles y las redes.
Venceremos. Pero recordemos: mantengamos la pólvora seca. Y más aún porque la guerra no terminará con nuestra victoria del 25 de octubre.
Por último: a los dirigentes que juzgan imposible ganar remontando, les pedimos que no estorben y abran espacio para quienes creen que en la vida solo existe una alternativa adecuada para la clase trabajadora: ¡la lucha!
Orientación Militante a las 20:48 del 4 de octubre de 2026
Rebelión ha publicado este artículo con el permiso del autor mediante una licencia de Creative Commons, respetando su libertad para publicarlo en otras fuentes.
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