La muerte de Maricarmen aviva la movilización por la vivienda y dispara la indignación social
Las diferentes acampadas se movilizan de inmediato tras su fallecimiento y el movimiento prepara nuevas acciones con el horizonte de la huelga general

La muerte de Maricarmen Abascal, la mujer de 87 años cuyo desahucio el pasado 23 de septiembre desencadenó una ola de movilizaciones por la vivienda, ha provocado una nueva oleada de indignación y ha intensificado las protestas que ya recorrían distintas ciudades españolas. El fallecimiento, producido este miércoles en el Hospital Gregorio Marañón, llega cuando el conflicto por el acceso a la vivienda había dejado de ser una sucesión de protestas aisladas para convertirse en un movimiento organizado con acampadas, movilizaciones y una huelga general convocada para el próximo 11 de noviembre.
La reacción fue inmediata. Al conocerse la noticia, cientos de personas se concentraron en la Puerta del Sol, donde permanece la acampada por el derecho a la vivienda, y emprendieron una marcha hacia el Congreso de los Diputados. El minuto de silencio por Maricarmen terminó dando paso a consignas como «Maricarmen se va, pero la lucha sigue» y «En nuestra lucha, Maricarmen vive».
La movilización se trasladó también frente a la vivienda de la calle Alcalde Sáinz de Baranda en la que Maricarmen había vivido durante más de siete décadas. Decenas de personas acudieron con velas para rendirle homenaje, mientras en Sol y frente al Congreso se sucedían las concentraciones. Para el Sindicato de Inquilinas, la respuesta al fallecimiento debe ser continuar la movilización por el derecho a la vivienda.
Una muerte que llega en pleno conflicto por la vivienda
El fallecimiento se produce apenas dos semanas después del desahucio y después de que el caso de Maricarmen se convirtiera en el principal catalizador de las protestas por la vivienda. Su expulsión desencadenó concentraciones en Madrid y otras ciudades, y posteriormente una acampada permanente en la Puerta del Sol que ha mantenido la presión sobre las instituciones.
En estas dos semanas, la movilización ha tenido además consecuencias políticas. El Gobierno aprobó dos decretos de vivienda que incluían medidas como la moratoria de desahucios, límites al alquiler y la prórroga de determinados contratos, pero ambos fueron rechazados en el Congreso el 1 de octubre. El fracaso parlamentario contribuyó al cierre de la legislatura y al posterior adelanto de las elecciones generales.
Lejos de desactivarse, las organizaciones que participan en las movilizaciones anunciaron entonces nuevas formas de presión. El Sindicato de Inquilinas reclamó una huelga general y CCOO y UGT anunciaron posteriormente su incorporación a la convocatoria, fijada para el 11 de noviembre.
La muerte de Maricarmen llega, por tanto, cuando el movimiento ya había superado ampliamente el caso particular que lo desencadenó. Su figura se había convertido en un símbolo de una crisis que afecta a quienes no pueden asumir el precio de los alquileres, afrontan amenazas de desahucio o encuentran cada vez más dificultades para permanecer en sus barrios.
“Su legado nos hace luchar con más fuerza”
El Sindicato de Inquilinas ha vinculado directamente el fallecimiento con las condiciones en las que se produjo el conflicto. Su portavoz, Alicia del Río, afirmó que «su legado nos hace luchar con más fuerza» y reclamó respeto para sus allegados. En la misma comparecencia, la organización volvió a defender la huelga general del 11 de noviembre.
La organización sostiene además que el deterioro de las condiciones de acceso a la vivienda tiene consecuencias que van mucho más allá de la pérdida de un domicilio. Del Río señaló que las subidas de alquiler, los procedimientos de desahucio y la presión económica afectan también a la salud y a las condiciones de vida de quienes los sufren.
La respuesta social tras la muerte de Maricarmen muestra que el caso no ha cerrado con su fallecimiento. Al contrario, la noticia ha provocado nuevas concentraciones y ha reforzado el carácter colectivo de unas movilizaciones que ya cuentan con una estructura organizada y una convocatoria estatal de huelga.
Para las organizaciones movilizadas, el mensaje que queda tras estas semanas es que el problema no termina en un desahucio concreto. El conflicto se ha convertido en una disputa más amplia sobre el acceso a la vivienda y sobre las condiciones que permiten a las personas permanecer en sus hogares. Y la muerte de Maricarmen, lejos de poner fin a esa movilización, ha vuelto a llevar miles de personas a las calles.
ETIQUETAS:
Derecho a la vivienda Maricarmen
El PCE llama a una huelga general masiva por la vivienda, los salarios y los servicios públicos
·
08/10/2026
·

El Partido Comunista de España (PCE) hace un llamamiento a secundar una «huelga general masiva» el próximo 11 de noviembre en defensa de la vivienda, los salarios y los servicios públicos, una movilización que considera «sin precedente en la historia de España» por la confluencia del movimiento obrero y sindical organizado con el movimiento social por el derecho a la vivienda.
El PCE aplaude esta Huelga General “en defensa de la vivienda y de unos salarios dignos que garanticen unas condiciones dignas de vida para la clase trabajadora. Una movilización a la ofensiva y con una clara perspectiva de clase, al grito de ¡Viva la lucha de la clase obrera!”. Considera que el encarecimiento de la vivienda constituye “la principal causa de la degradación de las condiciones de vida de la clase trabajadora”, al reducir el efecto de las subidas del SMI, las pensiones y otras prestaciones, así como de los incrementos salariales “que hemos impulsado estos años”.
En su comunicado, el Partido atribuye la gravedad de la crisis habitacional a “la voraz lógica capitalista”, las políticas neoliberales y privatizadoras y la especulación inmobiliaria protagonizada por el capital financiero. Según denuncia, esta dinámica ha alcanzado también al parque público de vivienda, “hasta reducirlo a su mínima expresión”, mientras el coste de la vivienda está “hundiendo de forma dramática la economía de las familias trabajadoras”.
“La oligarquía y sus representantes más genuinos, la derecha y la ultraderecha del PP, VOX, UPN y Junts, son los principales responsables de la criminal escalada especulativa, por su permanente bloqueo parlamentario contra las leyes y decretos que velaban para que las familias vulnerables pudieran defenderse ante los desahucios” denuncia la organización comunista. También responsabiliza a las comunidades autónomas gobernadas por PP y Vox por no aplicar la limitación de los precios del alquiler mediante la declaración de zonas tensionadas.
El comunicado recuerda la lucha de Mari Carmen, a la que considera un símbolo de la lucha contra la especulación y el rentismo. “Y no, no es un fallecimiento, es otro asesinato propiciado por especuladores y rentistas, otra víctima más del capitalismo y sus secuaces, aquellos miserables que la han desahuciado y también quienes han tratado de desprestigiarla”.
De cara al 11 de noviembre, el PCE plantea una sucesión de movilizaciones previas y reclama “la máxima unidad y coordinación” en los centros de trabajo y estudio, barrios y pueblos. La organización considera prioritario que su militancia impulse este proceso junto al Sindicato de Inquilinas, el sindicalismo de clase y el conjunto de movimientos sociales, para situar “los problemas y reivindicaciones de la clase trabajadora en el centro del debate político”.
El Partido vincula esta movilización con la batalla institucional y electoral. “La lucha de clases no solo se da en la calle, también se da en las instituciones»”, afirma, y subraya la importancia de las elecciones generales del 29 de noviembre ante el riesgo de una entrada de la ultraderecha en el Gobierno y una involución de los derechos sociales y laborales.
El PCE destaca asimismo el protagonismo de una nueva generación de jóvenes militantes sociales y políticos de izquierdas que “han inundado las calles con la movilización” y reivindican la lucha de la clase obrera. Su incorporación es clave para ampliar la movilización y sostener reivindicaciones transformadoras.
ETIQUETAS:
29N Huelga General Salarios Servicios Públicos Vivienda
Levantar la bandera de la esperanza, el mejor homenaje a Mari Carmen Abascal
Hay que llegar al 11 de noviembre parando los tajos en una huelga que debe ser histórica contra los especuladores y el empresariado sordo. Y el 29 de noviembre hay que llenar las urnas de esperanza.
(*)
·
08/10/2026
·

Desahucio de Mari Carmen el pasado 24 de septiembre | Foto: Olmo Calvo
Mari Carmen ha muerto en una cama de hospital y no en su casa, como era su deseo. Ha sido asesinada por un capitalismo depredador de vidas que prima el poder del dinero sobre los derechos de las personas. En los objetivos de la rentabilidad máxima de la empresa Urbagesa, la vida de una “nadie” no valía nada y fueron con todo. Asediaron a esta mujer de 87 hasta la extenuación. Durante el último año afrontó tres intentos de desahucio y un cuarto definitivo, que se presenció en directo por televisión. De repente una “nadie” desahuciada más, se hizo corpórea no solo para la opinión pública española, adquirió rostro, nombre y apellidos, también para el mundo entero. Mari Carmen Abascal se convirtió en el rostro de la lucha por la justicia social y el derecho a una vivienda digna. La brutalidad televisada de su desahucio movió las tripas de una sociedad adormecida acusando dolor y rabia en las entrañas. Ha obligado a toda una generación de hijos de la clase trabajadora, excluida de los techos y la emancipación generacional a la que tiene derecho, a salir en tromba en un reclamo que se ha escuchado hasta en los anillos de Saturno: la vivienda es un derecho, no un negocio.
El movimiento de los sindicatos de inquilinas por la vivienda digna que ha ocupado calles y plazas españolas ha cambiado por completo la conversación pública en las dos últimas semanas, situándola en la emergencia de las cosas de comer, que diría mi abuela. Lo ha hecho hasta el punto de provocar un adelanto electoral y la convocatoria de una huelga general el próximo 11 de noviembre en la que por primera vez están todos los sindicatos de clase grandes, medianos y pequeños, tanto estatales como de comunidades autónomas, y los de inquilinas e inquilinos. Y no será porque los ministros de Sumar en el gobierno de coalición no hayan empujado y empujado al PSOE desde el inicio de la legislatura para meter mano al asunto vital de la vivienda. Ha tenido que ser Mari Carmen, su fuerte fragilidad la que mandara parar. Se consiguieron armar dos decretos de emergencia que tumbaron las derechas en el Parlamento y que tras la convocatoria de elecciones que ha provocado, se han vuelto a llevar para que puedan rescatarse y aprobarse por la comisión permanente del Congreso. La calle empuja y da fuerzas a la izquierda transformadora en el Gobierno.
Esta sociedad dormida, que llevaba años asistiendo a desahucios como si oyera llover, de repente despertó. Se han soportando suicidios de personas, como los dos últimos en Barcelona, con desahucios inminentes sobre sus cabezas; se contabilizaron madres con niños a su cargo expulsadas a la puñetera calle sin soluciones habitacionales: Madrid es la campeona del rentismo especulativo (tuvo una alcaldesa del Partido Popular, Ana Botella, que malvendió 1.860 viviendas sociales a los fondos buitre y firmó la enajenación de 5.315 inmuebles de los madrileños incluyendo locales y garajes dejando desprotegidas a miles de familias vulnerables que han sido pasto de los buitres); se soportaba como si fueran fenómenos meteorológicos que miles de trabajadores vivieran en campamentos improvisados en las zonas más turísticas (Palma de Mallorca, Málaga…) porque las viviendas disponibles pasaron a ser alquileres turísticos o que los salarios, por mucho que se empeñara la ministra de trabajo, Yolanda Díaz, en el gobierno progresista subiendo el SMI hasta un 66% —desde 2018 hasta ahora—, no dieran para tener un techo sobre la cabeza…todo eso llevaba mucho tiempo pasando en España, hasta que el caso de Mari Carmen Abascal mandó parar.
El cuerpo social miró a la cara a esta mujer e identificó su humana fragilidad como algo propio y portando su rostro como estandarte dijo ¡basta ya de abusos! La fragilidad de Mari Carmen se ha mostrado preñada de la fuerza incalculable e impredecible de provocar un terremoto social que levanta la bandera de la esperanza. A ella le ha costado la vida la lucha justa por su vivienda. El gigante del dinero que representa el rentismo en España, aliado y protegido por una parte de la judicatura —que en su caso y muchos otros se muestra absolutamente ciega hasta la inhumanidad— ha matado a esta mujer que tiene cara, nombre y apellidos, tiene historia, tiene vida que contar y lo ha hecho a la luz del día, delante del mundo entero.
Hablando con mi primo Enrique la noche triste en la que comentábamos el fallecimiento de esta mujer, él me decía que se atribuye a Stalin (aunque el origen más probable está en un ensayo satírico de 1932 del periodista y escritor alemán Kurt Tucholsky) la frase “un muerto es una desgracia, un millón una estadística”. La sociedad española adormecida se había acostumbrado a la muerte en forma de estadística, ya fuera a causa de la eugenesia pandémica puesta en marcha por el PP, que se llevó por delante 7.291vidas; ya fuera a causa de la negligencia del gobierno valenciano del PP con los 229 fallecidos en la DANA a sus espaldas. El caso Mari Carmen tomó una fuerza corpórea, provocando que una parte importante de la sociedad española despierte y mande parar.
Mari Carmen ha fallecido en un hospital y no en su casa como ella quería, rodeada de sus recuerdos familiares. Hasta eso le arrebataron. En sus últimos días siguió animando a la gente común a pelear por la justicia social, por el derecho a techo, por las vidas dignas. Ella sabía de la necesidad de tener esperanza para poder seguir luchando. Sabía que si una pelea por lo que es justo tiene alguna posibilidad de éxito, si no luchas ya estás rendida de antemano. Ella nunca se rindió. “Luchad por lo que es vuestro”, clamó hasta su último aliento.
Mari Carmen Abascal se ha convertido en una heroína de la clase obrera. Como tal le rinde homenaje estos días el pueblo de Madrid en las calles. Su ejemplo muestra que la lucha por la emancipación social es costosa, es dura, pero es necesario darla, porque la inhumanidad del capitalismo desatado que los patriarcas del dinero quieren imponer, llevándose por delante derechos y la propia democracia si es preciso, mata. El rentismo mata.
Las personas que aspiramos a conquistar toda la dignidad, que proporcionan los derechos democráticos, juntas y en pie somos muchas más que los poderos avaros del dinero. La no resignación de Mari Carmen ha mostrado a la clase trabajadora española que hay que portar la bandera de la esperanza, que cuántas más seamos más posibilidades hay de cambiar las cosas. La gente joven se ha echado a las calles, muestra su indignación y llora a Mari Carmen a voz en grito y está dando una lección de organización y humanidad solidaria en las acampadas en las plazas. Las generaciones que los precedemos tenemos que estar a la altura, son nuestras hijas y nuestros hijos los que necesitan un presente digno, casas dignas, salarios, educación, sanidad, servicios públicos, pensiones…un planeta digno y habitable. Por ellos y ellas hay que salir a llenar las calles de esperanza. Portaremos el rostro de Mari Carmen como estandarte y agitaremos la bandera de la esperanza, que era la suya, la de esta mujer que lo dio todo en la lucha por el derecho a una vivienda digna.
Un día después de su fallecimiento, los voceros de las derechas españolas, esos fascistas de los que no cabe esperar nada, porque su memoria está pringada de barbarie, continúan instalados en el oprobio y la vergüenza. Los peperos voxeros que gobiernan el Ayuntamiento de Madrid y la Comunidad, Almeida y Ayuso —tanto monta, monta tanto— esos seres cuya humanidad no abulta el tamaño de una lenteja, se negaron a realizar un minuto de silencio por la memoria de esta mujer. Su actitud infame es elocuente. Lo quieren todo, hasta nuestras vidas si es preciso. Y no cabe resignación alguna.
Silvio Rodríguez finalizó su gira por España en Madrid con un concierto vibrante y cargado de emoción y verdad en el que levantó la bandera de la esperanza. “Venga la esperanza, venga sola a mí/ lárguese la escarcha, vuele el colibrí/ hínchese la vela, ruja el motor/que sin esperanza ¿dónde va el amor?”.
Levantemos esa bandera, llenemos las calles, que son nuestras, de la gente trabajadora. Hay que llegar al 11 de noviembre parando los tajos en una huelga que debe ser histórica contra los especuladores y el empresariado sordo. Y el 29 de noviembre hay que llenar las urnas de esperanza. Se lo debemos a Mari Carmen, su memoria nos obliga. Por nuestras hijas e hijos, ¿marchemos!
(*) Fotoperiodista y escritora
ETIQUETAS:
11N Huelga General Especulación inmobiliaria Maricarmen Vivienda
Por Andalucía lleva al Parlamento andaluz el ‘decreto Maricarmen’ para poner a prueba a Moreno Bonilla con la vivienda
La iniciativa plantea cinco medidas contra los desahucios y los alquileres abusivos y para limitar los pisos turísticos en zonas tensionadas
·
07/10/2026
·

Ernesto Alba en las movilizaciones por el derecho a la vivienda. Fuente: IU
Por Andalucía llevará al Parlamento andaluz el denominado ‘decreto Mari Carmen’, una Proposición No de Ley con cinco medidas destinadas a reforzar la protección de las personas inquilinas y limitar las prácticas que, a juicio del grupo, están agravando el acceso a la vivienda. La iniciativa busca además que el Gobierno de Juanma Moreno fije posición sobre el uso de las competencias autonómicas en materia de vivienda.
El portavoz adjunto de Por Andalucía, Ernesto Alba, ha anunciado la propuesta poniendo como referencia el caso de Maricarmen, la mujer de 87 años desahuciada de la vivienda en la que residía desde 1956 y que finalmente podrá regresar a su casa tras el acuerdo alcanzado con la propiedad.
«Vamos a traer el ‘decreto Mari Carmen’ al Parlamento andaluz para que se retrate todo el mundo», ha señalado Alba, que ha reclamado al presidente de la Junta que deje de remitir al Gobierno central cada vez que se plantea un problema relacionado con la vivienda.
La PNL plantea impedir los desahucios cuando no exista una alternativa habitacional, establecer límites a los precios del alquiler, perseguir el fraude en los contratos de temporada y por habitaciones, garantizar asistencia jurídica gratuita a las personas inquilinas ante situaciones de abuso y prohibir nuevas viviendas turísticas en las zonas declaradas tensionadas, además de revisar las licencias existentes.
Cinco medidas ante el problema de la vivienda
Con estas propuestas, Por Andalucía pretende trasladar al Parlamento una discusión que, según Alba, no puede limitarse a las competencias estatales. El dirigente ha recordado que la Junta cuenta con atribuciones propias en materia de vivienda y ha reclamado al Ejecutivo autonómico que concrete qué medidas piensa aplicar para evitar nuevos casos como el de Maricarmen.
«Las competencias de vivienda en Andalucía las tiene él. Los problemas los tenemos aquí. Pues que responda aquí», ha afirmado.
Alba ha cuestionado especialmente el discurso del Gobierno andaluz cuando atribuye al Ejecutivo central la responsabilidad sobre los precios del alquiler o los desahucios, mientras la Junta sí interviene activamente en el ámbito turístico.
En este sentido, ha señalado el respaldo institucional del Gobierno andaluz a encuentros empresariales vinculados al alojamiento turístico, como Vitur, para contraponerlo a la falta de medidas que, según Por Andalucía, permitan garantizar el acceso a una vivienda.
«Para sentarse con quienes hacen negocio con la vivienda hay dinero y hay Junta. Para quien no puede pagar un alquiler, que llame a Madrid», ha ironizado.
El portavoz de Por Andalucía ha situado así el debate en el destino que se da al parque residencial. «Una casa es para vivir. Antes que una inversión o un apartamento turístico, es el sitio donde vive la gente», ha defendido.
Críticas a Moreno por la Diputación Permanente
Alba también ha cuestionado las críticas de Moreno Bonilla al uso de la Diputación Permanente del Congreso para convalidar los últimos decretos estatales relacionados con la vivienda.
El dirigente de Por Andalucía ha recordado que este mecanismo también se ha utilizado anteriormente en el Parlamento andaluz y ha reprochado al presidente de la Junta que ahora lo considere un «fraude».
«Moreno Bonilla dice que utilizar la Diputación Permanente para aprobar estos decretos es un fraude. Hombre, depende para qué, ¿no? Cuando la utilizó para subirse el sueldo no era tanto fraude», ha afirmado.
Por Andalucía considera que las medidas adoptadas por el Gobierno central incorporan avances en materia de protección frente a los desahucios, contratos de alquiler y determinadas prácticas especulativas, pero sostiene que la Junta no puede utilizar las competencias estatales como argumento para no actuar dentro de las suyas.
La iniciativa pretende que el debate se traslade ahora al Parlamento andaluz y que el Gobierno de Moreno Bonilla tenga que pronunciarse sobre las cinco medidas. Para Alba, la votación permitirá conocer «quién quiere poner las herramientas de la Junta al servicio de evitar nuevos desahucios y quién prefiere seguir protegiendo los intereses de los especuladores».
El dirigente ha resumido el objetivo de la propuesta en una exigencia al Ejecutivo autonómico: «Se le acabó el cuento de que la vivienda es cosa de Madrid». La PNL busca, en definitiva, que la Junta concrete qué papel quiere desempeñar ante el encarecimiento de la vivienda y la pérdida de hogares por parte de quienes no pueden asumir los precios del mercado.
ETIQUETAS:
Decreto Maricarmen Por Andalucía Vivie
Descubre más desde Nueva Pensamiento Crítico
Suscríbete y recibe las últimas entradas en tu correo electrónico.




































